Tratamiento natural de la candidiasis.

 

La candidiasis es una infección fúngica (micosis) por cualquiera de las especies de Candida.

Candida es el nombre científico de una levadura. Es un género de hongo que se encuentra de forma natural en el medio ambiente, en objetos inanimados, animales, alimentos, en el tubo digestivo, en la piel y mucosas de los genitales femeninos y en la flora saprófita, grupo de microorganismos que viven en el cuerpo humano de forma natural, como la flora del colon, de la cavidad oral, piel etc.

Las infecciones por cándida se producen cuando se rompe el equilibrio entre el poder patógeno del hongo y los mecanismos normales de defensa del organismo.

Por lo general, el sistema inmunitario mantiene los hongos bajo control. Las infecciones por cándida se producen cuando se rompe el equilibrio entre el poder patógeno del hongo y los mecanismos normales de defensa del organismo. Esta situación se puede dar cuando se toman antibióticos, pues éstos alteran la flora microbiana normal ya que eliminan las bacterias habituales y los hongos tienen más oportunidades para reproducirse. Otras situaciones que facilitan las candidiasis son una mala alimentación y enfermedades y tratamientos que alteran el sistema inmunitario, como es el caso de la diabetes, el VIH, el cáncer, la quimioterapia o los trasplantes de órganos.

Las infecciones por cándida afectan a partes del cuerpo de diferentes maneras:

  • El muguet (en bebés) o candidiasis oral es una infección por hongos que causa manchas blancas en la boca (aftas).
  • En la esofagitis por cándida el muguet se disemina hacia el esófago, el tubo que lleva la comida desde la boca hacia el estómago. Provoca dolor o dificultades para tragar.
  • Los desequilibrios en la microflora intestinal pueden ocasionar la colonización de la misma por parte de microorganismos oportunistas como la Candida albicans.
  • Las mujeres pueden tener infecciones vaginales por cándida, lo que causa vulvovaginitis candidiásica, que suele cursar con picor, escozor y flujo vaginal anormal (denso, espeso y blanco).

Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, aproximadamente el 75% de las mujeres tendrán una candidiasis vaginal alguna vez a lo largo de su vida, y entre el 40 y el 50%, volverán a tenerla al menos una segunda vez, es decir, serán recurrentes. Las infecciones vulvovaginales llegan a representar el 20% de todas las consultas ginecológicas, y de ellas, la candidiasis vaginal es la infección más prevalente en Europa.

 

 

El tratamiento de la candidiasis se basa en cuatro pilares fundamentales:

  1. La realización de un diagnóstico precoz, tras la aparición de primeros síntomas.
  2. La determinación del tipo de infección candidiásica.
  3. Una adecuada corrección de los factores asociados o de las enfermedades subyacentes, por ejemplo con una alimentación equilibrada.
  4. Y por último, el empleo de productos fungicidas apropiados.

Respecto a este último punto existen fórmulas sinérgicas con función antifúngica que podrían cuidar nuestra salud de una forma natural evitando el crecimiento de hongos y bacterias oportunistas sin dañar el resto de nuestra flora bacteriana. Resumimos a continuación diferentes principios que nos pueden ayudar a restablecer el equilibrio de la flora:

– Ácido caprílico (ácido octanoico): es un ácido graso, comúnmente presente en alimentos como en la leche entera o en el aceite de coco, que puede ayudar a mantener la flora intestinal. Resulta ser un magnífico antioxidante y además tiene marcadas funciones antifúngicas. De hecho hay estudios científicos que muestran como con una correcta alimentación con este ácido graso se consigue inhibir el crecimiento de la Candida albicans, responsable de la candidiasis femenina, ayuda a combatir la candidiasis intestinal y otras infecciones por levaduras, y por otro lado no evita el crecimiento de la flora bacteriana beneficiosa.

– Pau d´ Arco: se trata de la corteza de un árbol autóctono de América del sur conocido como Lapacho, taheebo o pie roxo. Una de las sustancias que contiene esta planta es el lapacol que junto a otras sustancias como las naftoquinonas ayudan a combatir bacterias y hongos oportunistas. Diferentes estudios muestran que el Pau d’Arco reduce la inflamación y fortalece el sistema inmune.

– Rábano rusticano (Armoracia rusticana): Originario del sur de Rusia y suroeste de Asia, naturalizada en Europa y en regiones húmedas de todo el mundo. Es la raíz la que ha proporcionado el uso médico. Entre las sustancias activas destaca el aceite esencial de los glucósidos y compuestos azufrados con propiedades antibacterianas, además contiene vitamina C y sales de potasio.

– Clavo (Syzygium aromaticum): de este compuesto se obtiene el aceite esencial, rico principalmente en eugenol, es un derivado fenólico que aparece en el clavo en una proporción del 60 al 90% con un mecanismo de actuación muy similar al de fármacos antifúngicos. Entre muchas de las propiedades de este aceite destaca fundamentalmente la capacidad de reducir la inflamación y eliminar el dolor.

 Candistatde Douglas Laboratories®es un complemento alimenticio natural especialmente indicado para hacer frente a hongos y levaduras oportunistas , ya que contiene Ácido caprílico de liberación prolongada, corteza de Pau D´Arco, raíz de Rábano Rusticano y Clavo, que han demostrado su eficacia en el tratamiento de hongos y candidiasis.

 

 

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