PREVENCIÓN DEL DETERIORO COGNITIVO ASOCIADO AL ENVEJECIMIENTO.

Demencia

El deterioro cognitivo puede ser parte del proceso normal de envejecimiento. Sin embargo, se habla de demencia cuando hay compromiso de las funciones cerebrales superiores como la memoria, el lenguaje, el comportamiento o la realización autónoma de actividades cotidianas. En España, se estima que existen más de medio millón de casos de demencia, siendo la enfermedad de Alzheimer (EA) la forma más común de demencia.

La neurodegeneración vinculada al deterioro cognitivo es un proceso multifactorial que se asocia a la edad y factores genéticos, pero también a enfermedades crónicas con un componente inflamatorio crónico como diabetes, obesidad, accidentes cerebro y cardiovasculares y artrosis. La prevención y retraso del deterioro cognitivo se basa en un estilo de vida saludable, con actividad física regular y hábitos alimentarios saludables.

Diversas intervenciones nutricionales pueden ayudar a retrasar el deterioro cognitivo asociado a la edad, así como mejorar la función cognitiva deteriorada en personas con demencias.

Deterioro de las funciones cognitivas: demencias

 ¿Qué son las funciones cognitivas?

Las funciones cognitivas se definen como aquellos procesos mentales que permiten al ser humano llevar a cabo cualquier tarea. Hacen posible que la persona tenga un papel activo en los procesos de recepción, selección, transformación, almacenamiento, elaboración y recuperación de la información, lo que le permite desenvolverse en el mundo que le rodea. Las funciones cognitivas más importantes son la atención, la orientación, la memoria, las gnosias, las funciones ejecutivas, las praxias, el lenguaje, la cognición social y las habilidades visoespaciales (Figura 1) (NeuronUp).

FUNCIONES COGNITIVAS

                                                                                              Figura 1. Principales funciones cognitivas

 

¿Qué es la demencia?

La pérdida de capacidades cognitivas obedece al proceso normal de envejecimiento. Sin embargo, se habla de demencia cuando el deterioro de la función cognitiva va más allá de lo que podría considerarse una consecuencia del envejecimiento normal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como un síndrome progresivo que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria (OMS, 2019).

Las formas de demencia son múltiples y diversas. La enfermedad de Alzheimer (EA) es la forma más común de demencia y se calcula que representa entre un 60% y un 70% de los casos (OMS, 2019). La demencia vascular, presente hasta en el 50% de los casos, ocurre como resultado del daño cerebral causado por numerosos accidentes cerebrovasculares o afecciones vasculares que bloquean o reducen el flujo sanguíneo al cerebro. Otras formas frecuentes son, la demencia por cuerpos de Lewy, la demencia frontotemporal (DFT) y la demencia asociada a la enfermedad del Parkinson (EP). Los límites entre las distintas formas de demencia son difusos y frecuentemente coexisten formas mixtas (OMS, 2019). El deterioro cognitivo leve (DCL) es un estado transitorio previo a la demencia donde funciones cognitivas como la memoria se ven afectadas, sin embargo, el sujeto mantiene las actividades y funciones normales de la vida cotidiana.

La demencia se define como síndrome progresivo que implica el deterioro de la memoria, el intelecto, el comportamiento y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria. La enfermedad de Alzheimer (EA) es la forma más común de demencia y se calcula que representa entre un 60% y un 70% de los casos.

¿Cuáles son los principales cambios y procesos implicados en la demencia?

El deterioro cognitivo ocurre como consecuencia de una serie de procesos neurodegenerativos que implican una reducción del tamaño del cerebro, alteraciones de los receptores de neurotransmisores, y pérdida/regresión de la dendrita, entre otros. Según el tipo de demencia, la neurodegeneración puede afectar a diferentes área del cerebro, que comprometen distintos sistemas de neurotransmisores como la acetilcolina o la dopamina y ocasionan síntomas variados (University of California San Francisco).

Entre los mecanismos subyacentes observados en ciertos tipos de demencia se encuentran: acumulación excesiva de proteínas, cuyo tipo varía según la demencia (Tabla 1) y la neuroinflamación (University of California San Francisco).

Tabla 1. Tipos de proteínas acumuladas según tipo de demencia.

La neuroinflamación es un proceso común en enfermedades neurodegenerativas incluyendo la EA, la demencia por EP y la DFT. Ciertas señales, como el acúmulo anormal de proteínas, inducen un estado activado en la microglía (células inmunitarias del sistema nervioso central) que conduce a cambios morfológicos y secreción de mediadores proinflamatorios como las interleucinas 1, 6 (IL-1, IL–6) y el factor de necrosis tumoral (TNF), que a su vez mantiene el estado inflamatorio y favorecen la producción de especies reactivas de oxígeno (EROs). Este ciclo inflamatorio puede desencadenar depósito de ovillos neurofibrilares (NFT) y/o muerte neuronal. Los NFT están formados principalmente por la proteína tau, responsable de la estructura neuronal, y cuya acumulación anormal altera la estructura y afecta a las transmisiones neuronales (Figura 2). La inflamación crónica periférica asociada a trastornos metabólicos como la resistencia a insulina, diabetes mellitus de tipo 2 (DM2) u obesidad se considera un factor desencadenante de la neuroinflamación. Además, se ha visto que los niveles circulantes de citoquinas proinflamatorias (IL-6, TNF-α e IL-1β) aumentan con el envejecimiento tanto en la periferia como en el sistema nervioso central (SNC).

alzheimer

DFT: demencia frontotemporal; EA: enfermedad de Alzheimer; ERO: especies reactivas de oxígeno; IL: interleucina; NFT: ovillos neurofibrilares; EP: demencia asociada a la enfermedad del Parkinson; PGRN: Progranulina; TNF: factor de necrosis tumoral.

Figura 2. Procesos comunes en las formas de demencia: Alzheimer, Parkinson, Demencia frontotemporal

La neuroinflamación es un proceso común en muchas demencias donde estímulos como el acúmulo anormal de proteínas o la inflamación crónica periférica, inducen un estado activado en la microglia, favorecen la producción de especies reactivas de oxígeno (EROs), de depósito de ovillos neurofibrilares (NFT) y/o muerte neuronal.

¿A quién afecta?

Se estima que en 2050 la demencia alcanzará en España  cerca de un millón de casos. La demencia es la enfermedad crónica que provoca mayor dependencia y se encuentra entre las diez primeras causas de muerte.

Aunque la edad es el principal factor de riesgo, la demencia no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Factores genéticos también están asociados a la demencia, así como la falta de ejercicio, fumar tabaco, el uso de estupefacientes y el consumo de alcohol.

Algunas comorbilidades como la DM2, hipertensión o síndrome metabólico y un índice de masa corporal alto son también factores de riesgo.

Algunos tipos de demencias también se han asociado a traumatismos o accidentes cerebrovasculares. Las enfermedades crónicas inflamatorias, como la osteoartritis, también aumentan el riesgo de desarrollar demencia. También se han asociado las situaciones de estrés prolongado con problemas de memoria y volúmenes cerebrales menores en adultos jóvenes y de mediana edad. La función cognitiva también se puede ver deteriorada en otras enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis múltiple o la enfermedad de Huntington.

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     *Bibliografía y referencias.