MICROBIOTA INTESTINAL: regulador clave de las funciones intestinales y cerebrales.

isquemia

EJE MICROBIOTA-INTESTINO-CEREBRO

¿QUÉ ES EL EJE MICROBIOTA-INTESTINO-CEREBRO?

La microbiota, o el conjunto de microrganismos que colonizan el intestino, desempeña un papel clave en la salud de las personas. Las funciones beneficiosas de la microbiota son múltiples: se encarga de preparar y educar al sistema inmunológico, de la protección contra los patógenos, de la homeostasis energética y de la producción de metabolitos necesarios para la correcta utilización de nutrientes por el organismo. Por su parte, el desequilibrio de la microbiota está relacionado con varias condiciones clínicas que afectan a las personas.

En las últimas décadas, el creciente interés en la microbiota ha generado numerosos estudios que la identifican como un regulador clave de las funciones intestinales y cerebrales y ha llevado a definir el eje intestino-cerebro o EMIC. El EMIC está compuesto por los sistemas nervioso, endócrino, inmunitario y la microbiota intestinal (Figura 1).

componentes eje microbiota cerebroFigura 1: Componentes del eje microbiota-intestino-cerebro

 

En este contexto, el intestino y el cerebro se modulan mutuamente tal y como se muestra en la Figura 2.

Figura 2: El eje microbiota-intestino-cerebro, una red de comunicación bidireccional

 

Así, el intestino, junto con la microbiota intestinal, establece una compleja red de comunicación bidireccional con el cerebro, en el que señales inmunológicas, nerviosas y hormonales regulan los procesos que afectan al cerebro, al aparato digestivo y que tienen consecuencias directas o indirectas en el bienestar de las personas. La microbiota intestinal es de vital importancia para el buen desarrollo y mantenimiento de la función cerebral

 

LAS VÍAS DE COMUNICACIÓN BIDIRECCIONAL ENTRE EL INTESTINO Y EL CEREBRO

Entre el cerebro y la microbiota intestinal se generan cascadas de señalización compuestas por conexiones neuronales, endocrinas e inmunológicas que van en ambas direcciones: del cerebro al intestino y del intestino al cerebro (Figura 3).

 crebrp-microbiota

cerbro-microbiota 3

 

 

mirobiota-cerebro

cerecro microbiota 2

Figura 3: Las vías de comunicación entre del eje microbiota-intestino-cerebro. CRH: hormona liberadora de corticotropina, ACTH: hormona adrenocorticotrópica, SNC: Sistema nervioso central, AGCC: ácido graso de cadena corta, LPS: Lipopolisacárido, AGCL: ácido graso de cadena larga, TAMO: trimetilamina-N-óxido, PSA: polisacárido A.

 

DISBIOSIS INTESTINAL

 Disbiosis intestinal se refiere a la variación genérica de la composición global de la microbiota en un único individuo. Hay un aumento de bacterias potencialmente patógenas como Campylobacter, E. Faecalis, Escherichia y Klebsiella spp, y una disminución de especies beneficiosas como los lactobacilos y las bifidobacterias. Desde el punto de vista médico, la disbiosis no es una enfermedad ni un síntoma, sino una condición que se asocia a ciertas enfermedades o que puede aumentar el riesgo (Figura 4).

disbiosis intestinal

 

Existe evidencia científica que sugiere una relación entre el accidente cerebrovascular isquémico (ACV-I) y el eje microbiota-intestino-cerebro (EMIC).

Dada la importancia de esta relación, en próximas entradas al blog profundizaremos en la misma, así como en las intervenciones nutricionales que pueden resultar de interés para prevenir y mejorar la evolución del ACV-I.

   En el área para profesionales de nuestra web hay disponible una completa monografía sobre el ACV-I y el EMIC.

Bibliografía y Referencias