Medidas nutricionales que contribuyen a normalizar el perfil lipídico en presencia de dislipidemia y obesidad .

medidas nutricionales

La corrección de la dislipidemia, así como la prevención de los riesgos asociados a la misma se basa, en primer lugar, en cambios en el estilo de vida que incluyen actividad física y hábitos alimentarios saludables siguiendo una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras. En determinados casos, cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes para mejorar el perfil de lípidos es necesario iniciar tratamientos farmacológicos.

Ciertas medidas  nutricionales también pueden contribuir a la prevención y corrección de la dislipidemia. Las propiedades favorecedoras de un perfil lipídico saludable de los productos naturales suelen estar basadas en más de un mecanismo de acción y acompañados de efectos pleiotrópicos. Además, el uso combinado de nutrientes con diferente mecanismo de acción puede tener un efecto sinérgico.

Nutrientes que favorecen la normalización del perfil lipídico.

 Algunos nutrientes que modifican favorablemente el perfil lipídico pueden ser de gran interés en la prevención de las enfermedades cardiovasculares.Los más destacados entre ellos son el resveratol, la curcumina, la vitamina E, la niacina, la ornitina y los prebióticos y probióticos.

 Resveratrol.

El resveratrol es un compuesto polifenólico que pertenece al grupo de los estilbenos y una fitoalexina, sintetizada por las plantas en respuesta a estímulos estresantes. Además de su presencia en el vino tinto y los frutos rojos, el resveratrol se encuentra en las uvas rojas, los arándanos, los cacahuetes, el té itadori, así como en el lúpulo, los pistachos y en los zumos de uva y arándano (imagen1). Aunque se debe tener en cuenta que el contenido de resveratrol varía según la fuente y el procesamiento de la fruta.

resveratrol

Imagen 1. Alimentos ricos en resveratrol.

 

En el tejido adiposo,  el resveratrol (figura 1), inhibe la adipogénesis, disminuyendo la proteína de unión C/ EBPα y el receptor PPARγ e induciendo la apoptosis de adipocitos maduros. Además, interviene en dos rutas metabólicas principales que regulan la acumulación de lípidos en el tejido adiposo. Por un lado, inhibe la lipogénesis de novo mediante la reducción en la expresión y actividad de la enzima ácido graso sintetasa (FAS, por sus siglas en inglés, fatty acid synthase) y disminuyendo la activación de la acetil-CoA carboxilasa (ACC). Por otro lado, inhibe la acumulación de ácidos grasos procedentes de los triglicéridos circulantes al reducir la expresión y actividad de la lipoproteína lipasa. En el tejido adiposo marrón, aumenta la termogénesis y con ello la disipación de energía. Además, el resveratrol actúa en el músculo esquelético e hígado aumentando la mitocondriogénesis y por tanto la β-oxidación de ácidos grasos.

resveratol mecanismos

ACC: Acetil-CoA carboxilasa; ACO: Acil-CoA oxidasa; BAT: tejido adiposo pardo; C/EBP: proteína beta de unión al potenciador CCAAT; CPT: Carnitina palmitoiltransferasa; FAS: ácido graso sintasa; LPL: Lipoproteína lipasa; PPAR: receptor activado por proliferadores de peroxisomas; UCP: proteína de desacoplamiento; WAT: tejido adiposo blanco.

Figura 1. Mecanismos de acción del resveratrol que conducen a la reducción de adiposidad corporal

 

Por otro lado, el resveratrol ha mostrado una acción cardioprotectora, postulada por primera vez en un estudio llevado a cabo en Francia en los años 80 en el que, a pesar del consumo elevado de grasas saturadas y colesterol, la incidencia y mortalidad por enfermedad coronaria fue baja. Este hecho se atribuyó al consumo moderado de vino tinto por su alto contenido en polifenoles como el resveratrol.

polifenoles vino tinto

Además, el resveratrol actúa como antiinflamatorio,regulador de la vasoconstricción y de la agregación plaquetaria, lo que ralentiza la formación de placas de ateroma y ateroesclerosis.

                    El papel protector del resveratrol se debe  a su acción antioxidante

En conclusión, la suplementación con resveratrol puede resultar beneficioso en personas con sobrepeso u obesidad al favorecer la disminución de la adiposidad corporal e inducir el uso de ácidos grasos por el organismo para el metabolismo celular. Además, al reducir el contenido de lípidos en el hígado, podría ser útil en la prevención del hígado graso no alcohólico. Por su acción antioxidante y protectora del endotelio vascular, sería especialmente útil en pacientes con riesgo coronario alto y en hipertensos.

En nuestras próximas entradas trataremos en detalle los efectos sobre el control lipídico de nutrientes como la curcumina, la vitamina E, la niacina, la ornitina y los prebióticos y probióticos.

La intervención nutricional puede ayudar a corregir un perfil de lípidos alterado y a prevenir el riesgo de desarrollar enfermedades asociadas a ello. En nuestro folleto encontrará una selección de complementos alimenticios que pueden ser especialmente útiles en la dislipidemia.

Nurientes en el control lípidico

 

 

 

 

Bibliografía y referencias