Medicina integrativa : un nuevo enfoque para la salud.

Millones de personas en el mundo usan tratamientos que no son parte de la medicina tradicional o convencional. Estos tratamientos suelen llamarse integrativos, complementarios o alternativos. La Medicina Integrativa combina la medicina basada en la ciencia con distintas medicinas complementarias y ancestrales, mientras que los enfoques de salud alternativos se refieren al uso de la medicina no convencional en reemplazo de la medicina tradicional.

Hasta hace pocos años, los beneficios de estos tratamientos no tradicionales podían sonar a promesas sin fundamento. Sin embargo, es interesante observar que con el tiempo ciertas terapias complementarias han pasado a formar parte de la medicina convencional.

Todo ello gracias a que cada vez existen más estudios que demuestran la seguridad y la utilidad de muchas de estas prácticas. La investigación científica sobre los enfoques complementarios para la salud es bastante reciente, así como su incorporación como especialidad médica en diferentes universidades. No obstante, hay en marcha varios estudios (gran parte de ellos respaldados y financiados por organizaciones gubernamentales de salud), y nuestro conocimiento y comprensión de los enfoques complementarios aumentan constantemente, especialmente los referidos a la Medicina Integrativa.

La Medicina Integrativa propone un enfoque global de la salud del individuo, considerando todos sus aspectos; fisiológicos, psicológicos, nutricionales y sociales.

Es importante destacar que las enfermedades, en muchas ocasiones, aparecen como consecuencia de malos hábitos alimenticios y conductuales, que provocan un debilitamiento de nuestro sistema inmune. Para la Medicina Integrativa mantener el organismo desintoxicado y un sistema inmune sano y fuerte es una de las maneras más efectivas de evitar la enfermedad.

Es una medicina orientada a la restitución de la salud (lo que supone un análisis global de las causas que originan una determinada patología). Este nuevo modelo de asistencia sanitaria brinda la posibilidad de reducir la medicación tradicional (antiinflamatorios, ansiolíticos…) al incorporar suplementación nutricional que nos permite utilizar principios activos naturales a concentraciones terapéuticas.

La Medicina Integrativa resalta el papel fundamental que ejerce la nutrición a la hora de producir mejoras en los pacientes a través de un programa nutricional individualizado y ajustado a sus necesidades.

El paciente de la Medicina Integrativa busca una mayor interacción con el médico, una mayor empatía y participación en el proceso de restitución de su salud. De algún modo se le puede considerar como un paciente más informado y comprometido con todos los aspectos que intervienen en disfrutar de una vida saludable, convirtiéndose en un sujeto proactivo en la relación médico-paciente y tomando así las riendas de su propio bienestar.

Los médicos y profesionales que practican Medicina Integrativa trabajan en equipo y lo hacen bajo los principios del rigor y de la precaución mediante aplicación de terapias que realmente beneficien y que conlleven una seriedad en su práctica, sin provocar efectos adversos en el paciente, ya que en su mayoría se trata de aplicación de técnicas no invasivas e incruentas.

En definitiva, y en palabras de la Academic Consortium For Integrative Medicine and Health (www.imconsortium.org ) estadounidense, “la Medicina Integrativa y la salud reafirman la importancia de la relación entre el profesional y el paciente, se centran en la persona en su totalidad, se basan en la evidencia y hacen uso de todos los enfoques terapéuticos y de estilo de vida adecuados, profesionales sanitarios y disciplinas para lograr una salud y sanación óptimas”.