La microbiota y su relación con las alergias respiratorias y de la piel: intervenciones nutricionales.

alergias y microbiota

Las alergias son reacciones del sistema inmunitario exageradas o inapropiadas frente a sustancias inocuas del ambiente. Ocurren con mayor frecuencia en las vías respiratorias o en la piel ocasionando síntomas como estornudos, rinitis, broncoconstricción, picor de ojos, eczema, prurito, eritema o urticaria. En los últimos años, se ha determinado el papel central que tiene la microbiota en el desarrollo de las alergias, por su función clave en el desarrollo y regulación de la respuesta inmunitaria local y sistémica. El cuidado de la salud intestinal y del sistema inmunitario para evitar la aparición de reacciones alérgicas se basa en un estilo de vida saludable, con actividad física regular, hábitos alimentarios saludables y un descanso adecuado. Adicionalmente, las intervenciones nutricionales pueden ayudar en el mantenimiento o restauración de una microbiota saludable y de la funcionalidad de la barrera intestinal, así como aportar beneficios en personas con reacciones alérgicas en la piel o de tipo respiratorio, aliviando los síntomas y molestias asociadas.

 

LAS REACCIONES ALÉRGICAS

El sistema inmunitario tiene la capacidad de identificar elementos potencialmente patógenos para el huésped y eliminarlos. Sin embargo, en algunas personas este sistema de defensa está alterado y el organismo reacciona de manera exagerada frente a sustancias inocuas del ambiente, llamadas alérgenos, dando lugar a las reacciones alérgicas. En el desarrollo de las mismas influyen factores genéticos, así como la dieta y la exposición prolongada a alérgenos y a contaminantes ambientales.

Las reacciones alérgicas pueden ocurrir por el contacto con alérgenos ya sea por vía respiratoria, por contacto con las mucosas, o la piel o a través de los alimentos. Según donde ocurra la reacción alérgica, los síntomas que aparecen varían y suelen ser tos, asma, broncoconstricción, sibilancias, estornudos, rinitis, picor de ojos, eczema, prurito, eritema, urticaria o molestias digestivas.

Los tipos de alergias más frecuentes son las alergias respiratorias como el asma o la rinitis y de la piel como la urticaria, eczema o dermatitis atópica y la dermatitis de contacto. La prevalencia de estos tipos de alergias ha aumentado drásticamente durante las últimas décadas, especialmente en las sociedades occidentales debido probablemente a un aumento de higiene en los primeros años de vida y a alteraciones en la dieta.

alergias primaverales

La rinitis alérgica se caracteriza por estornudos, picor, secreción acuosa y sensación de congestión de las fosas nasales, mientras que el asma puede ser una condición alérgica donde ocurre obstrucción bronquial reversible y recurrente.

Entre las alergias de la piel, el eczema o dermatitis atópica representa la primera reacción alérgica en la infancia y es reconocida como precursora del desarrollo de una serie de reacciones de hipersensibilidad como las alergias alimentarias, el asma y la rinitis alérgica. El eczema puede prolongarse en el tiempo y también afectar a personas adultas.

La dermatitis de contacto se presenta como una reacción eczematosa con picor en la piel, que se produce entre horas y días después del contacto con un alérgeno y afecta al 20 % de los adultos a nivel mundial.

Las reacciones alérgicas como la rinitis, el asma y el eczema son la respuesta exagerada del sistema inmunitario a sustancias inocuas que normalmente no implican un riesgo para la salud de las personas.

 

EL SISTEMA INMUNITARIO Y LAS RESPUESTAS ALÉRGICAS

El sistema inmunitario reacciona al contacto con los alérgenos inicialmente por medio de los macrófagos y células dendríticas (CD), que los reconocen y procesan. Posteriormente, los componentes de los alérgenos son presentados por las células presentadoras de antígenos (APC) a los linfocitos colaboradores vírgenes (Th0). Este proceso se conoce como sensibilización a antígenos.

Estos linfocitos pueden diferenciarse en linfocitos Th1 o Th2, que originan diferentes tipos de respuesta inmunológica. Esta diferenciación está vinculada al entorno local de citoquinas, proporcionado por las interacciones entre el epitelio, las CD residentes y los ganglios linfáticos regionales (Figura 1).Diferenciación de los linfocitos T vírgenes (Th0).

Figura 1: Diferenciación de los linfocitos T vírgenes (Th0). DC: célula dendrítica, Th: linfocito T colaborador, Treg: linfocito T regulador, Il: Interleuquina, TGF-ß: factor de crecimiento tumoral ß, IgE: inmunoglobulina E, IL: interleuquina

 

Las respuestas de los linfocitos T colaboradores (Th) tipo 2 se basan en la producción de inmunoglobulina (Ig) E, interleuquina (IL)-4, IL-5, IL-13 y citoquinas proinflamatorias.

Las respuestas alérgicas están mediadas por los linfocitos de tipo Th2. Este tipo de respuesta inmunitaria da lugar a la secreción de citoquinas proinflamatorias como las interleuquinas (IL)-4, IL-5, IL-13 y a la producción de inmunoglobulina (Ig) E. Las reacciones alérgicas se desencadenan cuando los alérgenos se unen a las IgE preformadas como conse­cuencia de la sensibilización de los mastocitos y los basófilos produciéndose la secreción de mediadores inflamatorios como los leucotrienos y las citoquinas que contribuyen a los síntomas alérgicos (Figura 2).

Por otro lado, las respuestas de tipo Th1 se basan en la activación de células del sistema inmunitario como macrófa­gos, la reparación de tejido dañado, y la producción de interferón gamma (IFN-γ). La inducción de respuestas tipo Th2 también inhibe la actividad Th1 generando un estado alérgico o hiperreactivo del sistema inmunitario. La estabilidad del equilibrio Th1/Th2 es clave en el desarrollo y control de las alergias.

Mecanismos implicados en las reacciones alérgicas

Figura 2: Mecanismos implicados en las reacciones alérgicas .TLR: Receptor tipo Toll; TNF: Factor de necrosis tumoral; IFNγ: Interferón γ; TGF: Factor de crecimiento transformante ß; Th0: linfocito T virgen; Th: linfocito T colaborador; IgE: Inmunoglobulina E; DC: célula dendrítica; IL: interleuquina

La reacción alérgica se basa en una respuesta inmunitaria donde la estabilidad del equilibrio Th1/Th2 está inclinada hacia respuestas Th2, generando la producción de respuestas proinflamatorias

La microbiota intestinal tiene un papel central en el desarrollo de las alergias debido a su función clave en el desarrollo y regulación de la respuesta inmunitaria local y sistémica. El daño en la barrera intestinal puede estar directamente asociado a un mayor riesgo de desarrollar alergias.

 

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Bibliografía y referencias.