La importancia de la nutrición en la salud ósea.

Los huesos nos ayudan a movernos, le dan forma y apoyan nuestro cuerpo. Son tejidos vivos que se regeneran de forma constante durante su vida.

Durante la infancia y la adolescencia, el cuerpo genera huesos nuevos más rápido de lo que elimina los antiguos . En poco más de tres meses cada hueso se sustituye completamente. Alrededor de los 30 años de edad, el cuerpo ha llegado a su densidad ósea máxima, y puede empezar a perder masa ósea a  mayor ritmo que la genera.

Para que la estructura ósea de nuestro cuerpo funcione correctamente son necesarias diferentes vitaminas y minerales, como el calcio y las vitaminas D y K. En algunos grupos de población se ha detectado una deficiencia promedio más alta de uno o más de estos nutrientes esenciales, haciendo de la suplementación una herramienta fundamental para mejorar la salud ósea.

¿Sabía usted que la vitamina D es la única que el cuerpo produce?

Otras vitaminas como la A, B y C solo provienen de alimentos y suplementos.

La vitamina D es una vitamina soluble en grasas, lo que significa que se almacena en el tejido graso del cuerpo. Las personas normalmente obtienen vitamina D cuando se exponen a la luz del sol, lo que lleva a la producción de vitamina D en la piel.

Además la vitamina D permite que el cuerpo absorba el calcio.

Con consignas como “La leche es buena para todos” se animó en la segunda mitad del siglo pasado a conseguir una población con huesos más saludables. La leche parecía la fuente ideal de calcio. Sin embargo, se está haciendo evidente que la absorción eficaz de calcio depende de la disponibilidad de otros nutrientes. Si existe un déficit de calcio disminuye el tejido óseo y su estructura se vuelve más débil apareciendo la osteoporosis.

 

Las mujeres, las personas de edad avanzada y aquellas con predisposición genética son más propensas a esta enfermedad en la que los huesos se debilitan y son más propensos a romperse . El estilo de vida también puede aumentar o reducir el riesgo: fumar, beber y un alto consumo de proteínas son factores que pueden aumentar el riesgo, pero la luz solar, la dieta adecuada y el ejercicio pueden reducirlo. El hueso es un tejido vivo sujeto a un proceso dinámico de construcción por los osteoblastos y de degradación (resorción) por los osteoclastos, siendo el secreto de una buena salud ósea el equilibrio entre ambos.

Es importante tomar ciertos nutrientes necesarios para formar los huesos desde una edad temprana. Estos nutrientes son, además del calcio, el magnesio, la vitamina D, la vitamina K, la vitamina C, el selenio, el zinc, el  manganeso y el cobre. El Boro y las isoflavonas de soja también se encuentran entre los suplementos nutricionales importantes para la salud ósea, sobre todo en determinados segmentos poblacionales.

Recomendación Douglas Laboratories®

Osteo-Guard® más Ipriflavona de Douglas Laboratories® es un complemento alimenticio especialmente desarrollado para aquellas personas que comienzan a mostrar síntomas de desmineralización ósea. La osteoporosis es a menudo llamada la “enfermedad silenciosa” porque la pérdida ósea ocurre sin síntomas.

El Calcio y la Vitamina D de Osteo-Guard® ofrecen protección contra la resorción ósea excesiva. Incorpora además Vitamina K, que puede contribuir a la regulación del metabolismo del calcio y a la mineralización ósea y Boro, elemento que interviene en la composición, estructura y resistencia del hueso. Para completar esta fórmula se incluyen también Ipriflavona como complemento que puede estimular, sin acción estrogénica, tanto la formación de hueso como inhibir el deterioro del hueso existente, así como Magnesio y Fósforo, útiles también en este proceso.

 

Indicado para:

  • Mantener salud ósea adecuada
  • Disminuir los efectos de la desmineralización ósea
  • Fortalecer huesos

Dosis recomendada: 3 cápsulas al día.