El poder antiaging de la vitamina C.

Su interminable lista de propiedades y beneficios para la salud y su protagonismo activo como antioxidante han colocado a la Vitamina C como un elemento imprescindible en cualquier tratamiento antienvejecimiento.

Las vitaminas son sustancias que nuestro cuerpo necesita para crecer y funcionar de forma normal. La vitamina C o ácido ascórbico es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo dado que cumple diversas funciones biológicas:

  • Es esencial para la síntesis de colágeno y los glicosaminoglicanos, los materiales de construcción de todos los tejidos conectivos como la piel, los vasos sanguíneos, los tendones, los cartílagos articulares y los huesos. La vitamina C es la coenzima necesaria para los dos grupos de enzimas que catalizan el entrecruzamiento de las fibras de colágeno (lisil hidroxilasas y prolil hidroxilasas).
  • Es esencial para la cicatrización y la salud capilar.
  • Participa en la biosíntesis de la carnitina y determinados neurotransmisores, como la norepinefrina y serotonina.
  • Es uno de los antioxidantes más potentes en seres humanos y animales.
  • Es un antioxidante soluble en agua que rompe la cadena oxidativa y que reacciona directamente con el superóxido, los radicales hidroxilos y el oxígeno singlete. Los estudios de laboratorio indican que la vitamina C ofrece una protección completa que evita que los lípidos en plasma y las lipoproteínas de baja densidad (LDL) sufran daños peroxidativos aterogénicos.
  • Regenera la actividad antioxidante del glutatión, el ácido alfa-lipoico y de la vitamina E.
  • Influye positivamente en la función del sistema inmunitario a través de la optimización de la síntesis de componentes integrales de nuestras defensas inmunitarias.

Parte del interés de suministrar Vitamina C en los tratamientos antiaging proviene de la necesidad de su presencia para la síntesis del colágeno, una proteína fundamental por su capacidad de crear una estructura entrelazada a base de las llamadas fibras colágenas, formaciones macromoleculares dotadas de una extraordinaria combinación de elasticidad y flexibilidad que hace de esta proteína el sustento ideal para mantener la integridad de elementos tisulares repartidos por las diferentes regiones anatómicas, con especial mención para piel, articulaciones, huesos, músculos y tendones y siendo en general la proteína más relevante del tejido conjuntivo.

La contaminación, la radiación solar, el tabaco, el estrés, etc., generan radicales libres que debilitan el sistema de autoprotección de la piel y aceleran su proceso de envejecimiento provocando la pérdida de hidratación y elasticidad, la formación de arrugas y la aparición de manchas oscuras. La epidermis necesita la capacidad antioxidante de la vitamina C y sus propiedades para reparar los daños y ayudar a prevenir de la forma más natural y directa los signos visibles de la edad.

El aporte de vitamina C al organismo debe provenir mayoritariamente de una dieta equilibrada rica en frutas y verduras, especialmente cítricos, tomates y verduras de hoja verde (coles, espinacas, brócoli etc).

Sin embargo, al ser la vitamina C una vitamina hidrosoluble (es decir que se disuelve en el agua y se elimina a través de la orina) el cuerpo no puede almacenarla, y es necesario mantener un aporte diario adecuado para disfrutar de sus saludables beneficios.

Un complemento nutricional de gran calidad como la C-Max Vitamina C 1.500 mg (un producto de Douglas Laboratories® que proporciona 1500 mg de vitamina C además de una mezcla de bioflavonoides de acción sinérgica) puede conseguir los aportes óptimos de vitamina C para que el cuerpo disponga de todos los efectos de este antioxidante de la forma más eficaz y continuada, dado que son comprimidos de liberación gradual (entre 6-8 horas).

La cantidad de vitamina C que se necesita depende en gran medida de la edad y el sexo. Otros factores como el embarazo, el tabaquismo y diferentes enfermedades, son igualmente importantes puesto que pueden requerir un mayor aporte. Los efectos secundarios a causa de un exceso de toma de vitamina C son muy infrecuentes porque el cuerpo no puede almacenar dicha vitamina. Sin embargo, no se recomiendan cantidades superiores a 2.000 mg/día por posibles molestias gastrointestinales.

Para adaptarse a las diferentes pautas que los profesionales de la salud pueden recomendar, Douglas Laboratories® ofrece una amplia gama de formulaciones y presentaciones de la vitamina C: