Cómo los complementos alimenticios pueden contribuir a mejorar la salud en Europa.

complementos alimenticios

Introducción.

 Según el informe How food supplements can help contribute to public health in Europe publicado por Fodd Supplements Europe y traducido al español por la Asociación de Empresas de Dietéticos y Complementos Alimenticios ( Afepadi ) se calcula que, en Europa, cuatro de cada diez enfermedades relacionadas con la alimentación se diagnostican antes de los 70 años (2), y que el 30% de los diagnósticos de cáncer y hasta el 80% de los fallecimientos prematuros por enfermedades cardiacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2 se pueden prevenir.

A pesar de los avances de la ciencia, los adultos siguen pasando la última quinta parte de sus vidas con una discapacidad o una enfermedad crónica (3 ).

 

Una correcta alimentación es fundamental para mantener una buena salud. Por este motivo, es básico que puedan consumirse las cantidades adecuadas de vitaminas, minerales, fibra y ácidos grasos. En la UE, expertos en la materia fijaron, en su momento, los llamados Valores de Referencia de Nutrientes (VRN) y la mayoría de Estados miembro tienen publicadas sus propias recomendaciones para la población. Sin embargo, prevenir una deficiencia no equivale a gozar de buena salud ni reducir el riesgo de enfermedad. Mejorar el bienestar requiere, en determinadas ocasiones, realizar una mayor ingesta de los nutrientes que se obtienen a través de la dieta de una persona promedio.

La evidencia científica revela que combinar una dieta variada y equilibrada con complementos alimenticios ayuda a prevenir posibles carencias y/o déficits nutricionales y posibilita reducir el riesgo de enfermedad crónica.

En el presente artículo realizaremos un extracto de cómo estas organizaciones argumentan que una suplementación combinada con la dieta puede contribuir a salvar las brechas nutricionales y a reducir los costes de los sistemas sanitarios europeos

 

Ingestas adecuadas para un estado óptimo.

En Europa, los diferentes países tienen establecidos unos VDR (Valores Dietéticos de Referencia) para sus propias poblaciones con ingestas específicas para diferentes edades y géneros. Las campañas de salud pública generalmente se basan en estos valores que sirven también de base para evaluar la adecuación de la dieta. Los VDR están diseñados para cumplir con los requisitos nutricionales de la mayoría de las personas, evitar el riesgo de deficiencia y ayudar a mantener una buena salud, pero prevenir una posible deficiencia es solo el primer paso hacia un estado nutricional óptimo.

Millones de personas no cumplen con los objetivos nutricionales.

Las encuestas sobre alimentación revelan una y otra vez que la ingesta real de determinados nutrientes genera cierta preocupación (4). La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó, en su momento, que el consumo de ciertos nutrientes empieza a estar por debajo de los VDR, entre ellos el hierro, el yodo y la vitamina D. La población femenina -mujeres adultas y jóvenes- es la principal afectada (5). 

Una revisión de 21 países europeos con datos de población adulta (6) también reveló que ninguno cumplía con más del 40% de las recomendaciones para macro o micronutrientes, situación que pone de manifiesto lo alejadas que están las diferentes poblaciones de los VDRs. De hecho, diferentes estudios revelan que sólo el 20% de la población cumple con los niveles adecuados de ácidos grasos Omega-3 (7).

 

Las conclusiones son muy evidentes: millones de europeos no logran los VDR y mucho menos cubren las ingestas requeridas para un estado nutricional óptimo.(8,10,11)

 

Algunos nutrientes pueden jugar un papel importante en la mejora de la salud de las personas.

 En un escenario ideal, todas las necesidades nutricionales se cumplirían con una dieta adecuada y variada. Pero, como ha quedado reflejado anteriormente, millones de europeos no cubren los VDR, por no hablar de los niveles necesarios para un estado nutricional y de salud óptimo.

Una forma de ayudar a las personas a lograr las ingestas de nutrientes recomendadas es a través de complementos alimenticios  que cubran todo el espectro de micronutrientes y ácidos grasos. La suplementación también puede estar basada en nutrientes concretos que son difíciles de conseguir a través de la alimentación por la escasa variedad de alimentos que los contienen como, por ejemplo, la vitamina D y los ácidos grasos Omega-3 de cadena larga.

 

  • Ácido fólico 

El ácido fólico es una vitamina del grupo B con un valor de referencia de nutrientes de 200 μg. Sin embargo, la ingesta óptima para las mujeres que quieren tener descendencia y para embarazadas en el primer trimestre del embarazo es de 400 μg. En este último grupo, unos niveles adecuados de ácido fólico ayudan a reducir el riesgo de defectos del tubo neural (14), un problema que afecta a más de 4.500 embarazos anuales en la UE(15). Alcanzar este nivel de ingesta a través de la suplementación es una opción ampliamente recomendada por profesionales de la salud.

  • Fitoesteroles 

Los esteroles y estanoles vegetales (fitoesteroles) son conocidos por reducir el colesterol en la sangre y ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) al inhibir la reabsorción del colesterol en el intestino (16). 

Una gran cantidad de estudios y meta análisis han confirmado que se necesita de 1,5 a 3 g de fitoesteroles por día, durante dos a tres semanas, para reducir el colesterol LDL en un 7-12%. Alcanzar estos niveles a través de una dieta normal es bastante complicado debido a que, por regla general, se obtienen tan sólo 300 mg/día. La solución es una suplementación a base de fitoesteroles.

  • Otros nutrientes 

Existen otros nutrientes que aportan beneficios para la salud, aunque determinados grupos de población siguen ingiriéndolos en cantidades por debajo de los niveles adecuados. Estos incluyen:

 

  • Nutrientes para la salud ósea: Unos niveles bajos de calcio, magnesio y vitamina D en el cuerpo aumentan el riesgo de enfermedades óseas, como la osteoporosis y la osteomalacia, que representan enormes costes sociales, además de limitar el bienestar y la libertad de movimiento de las personas (17).

 

  • Nutrientes para la salud del corazón: Una ingesta inadecuada de vitamina B se ha relacionado con niveles más altos de homocisteína en la sangre, un factor de riesgo en el desarrollo de una enfermedad cardiovascular (ECV). La investigación sugiere que las vitaminas del grupo B también pueden ayudar a mantener una función cognitiva óptima entre las personas mayores (18). 

 

  • Ácidos grasos Omega-3: Tienen importantes beneficios sobre la salud cardiovascular además de tener propiedades antiinflamatorias y ayudar a una función cognitiva normal. En Europa, las ingestas son muy inferiores a las recomendadas. Los aceites de pescado y los complementos alimenticios a base de algas son fuentes seguras, eficaces y sostenibles de Omega 3 (19,20)

 

                                                                                                                                    

                         Diferentes análisis económicos independientes encargados por Food Supplements Europe revelaron ahorros significativos en los costes de atención médica (hasta 64,5 billones de euros en 5 años), si se consumieran diariamente complementos alimenticios específicos a base de ácidos grasos Omega-3 (aceites de pescado), fitoesteroles o calcio + vitamina D (21,22,23,24,25).

 La incorporación de los complementos alimenticios a las políticas de prevención.

 A pesar de los esfuerzos por parte de profesionales de la nutrición, determinados grupos de población siguen corriendo el riesgo de tener deficiencia o no lograr una ingesta óptima de nutrientes. La consecuencia es un impacto negativo sobre la salud sobre todo en los grupos más vulnerables y aquellos que sufren privaciones sociales con unas dietas menos saludables.

El uso de complementos alimenticios es una forma eficaz de disminuir la brecha que existe entre la ingesta de nutrientes actual y las recomendaciones dietéticas.

Los beneficios de una suplementación pueden ayudar a salvar vidas y a reducir significativamente los costes de atención médica. La evidencia científica existe. Lo único que se necesita, en estos momentos, es la voluntad para incorporar los complementos alimenticios dentro de las políticas de prevención de determinadas enfermedades.

 

* Fuente:

                      

 

REFERENCIAS

 

  1. Deloitte (2016) World Industry Outlook; Healthcare and Pharmaceuticals. The Economic Intelligence Unit.
  2. WHO (2017) Global strategy and action plan on ageing and health. Geneva: WHO.
  3. Office of National Statistics (2017) Health state life expectancies, UK: 2014 to 2016. Available at: ons.gov.uk/peoplepopulationandcommunity
  4. Troesche B et al. (2012) Dietary surveys indicate vitamin intakes below recommendations are common in representative Western countries. British Journal of Nutrition 108: 692-698.
  5. WHO (2014). European Food and Nutrition Action Plan 2015–2020; WHO Regional Office for Europe: Copenhagen, Denmark.
  6. Rippin HL et al. (2017) Adult nutrient intakes from current national dietary surveys of European populations. Nutrients 9 (12). pii: E1288.
  7. Stark KD et al. (2016) Global survey of the omega-3 fatty acids, docosahexaenoic acid and eicosapentaenoic acid in the blood stream of healthy adults. Progress in Lipid Research 63: 132-52.
  8. Belgian National Food Consumption Survey (2014) https://fcs.wivisp.be/SitePages/Home.aspx
  9. US Centers for Disease Control and Prevention (2012) Second National Report on Biochemical Indicators of Diet and Nutrition in the U.S. Population. http://www.cdc.gov/nutritionreport/pdf/Nutrition_Book_complete508_final.pdf
  10. Spiro A, Buttriss JL (2014) Vitamin D. An overview of vitamin D status and intake in Europe. Nutrition Bulletin 39: 322–50.
  11. Cashman KD et al. (2016) Vitamin D deficiency in Europe: pandemic? American Journal of Clinical Nutrition 103: 1033–44.
  12. EFSA (2010) Scientific Opinion in relation to the authorisation procedure for health claims on calcium and vitamin D and the reduction of the risk of osteoporotic fractures by reducing bone loss pursuant to Article 14 of Regulation (EC) No 1924/2006. EFSA Journal 8: 1609 [10 pp].
  13. EFSA (2011) Scientific Opinion on the substantiation of a health claim related to vitamin D and risk of falling pursuant to Article 14 of Regulation (EC) No 1924/20061. EFSA Journal 9: 2382 [18 pp].
  14. EFSA (2006) Scientific Opinion on the substantiation of a health claim related to increasing maternal folate status by supplemental folate intake and reduced risk of neural tube defects pursuant to Article 14 of Regulation (EC) No 1924/2006. EFSA Journal 11(7): 3328 [9 pp]. 14
  15. Busby A et al. (2005) Preventing neural tube defects in Europe: a missed opportunity. Reproductive Toxicology 20: 393-402.
  16. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (2012) Scientific Opinion on the substantiation of a health claim related to 3 g/day plant sterols/stanols and lowering blood LDLcholesterol and reduced risk of (coronary) heart disease pursuant to Article 19 of Regulation (EC) No 1924/2006. EFSA Journal 10: 2693 [13 pp].
  17. Sahota O et al. (2006) Vitamin D insufficiency and the blunted PTH response in established osteoporosis: the role of magnesium deficiency. Osteoporosis International 17: 1013-21.
  18. Ruxton CHS et al. (2016) Role of fatty acids and micronutrients in healthy ageing: A systematic review of randomised controlled trials set in the context of European dietary surveys of older adults. Journal of Human Nutrition & Dietetics 29: 308-324.
  19.  Nichols PD et al. (2010) Long-chain omega-3 oils-an update on sustainable sources. Nutrients 2: 572-85.
  20. Lenihan-Geels G et al. (2013) Alternative sources of omega-3 fats: can we find a sustainable substitute for fish? Nutrients 5: 1301-15.
  21. GISSI-Prevenzione Investigators (1999). Dietary supplementation with n-3 polyunsaturated fatty acids and vitamin E after myocardial infarction: results of the GISSI-Prevenzione trial. Lancet 354: 447–455.
  22. Food Supplements Europe (2018) Healthcare Cost Savings of Omega-3 Food Supplements in the European Union.Available at: foodsupplementseurope.org/sites/0023/uploads/content/hccsomega-3/hccs-omega-3-report.pdf
  23. Gould AL et al. (2007) Cholesterol reduction yields clinical benefits: meta-analysis including recent trials. Clinical Therapy 28: 778-794.
  24. Food Supplements Europe (2018) Healthcare Cost Savings of Phytosterol Food Supplements in the European Union. Available at: http://www.foodsupplementseurope.org/sites/0023/uploads/content/ phytosterol/fse-report-phytosterol.pdf
  25. Food Supplements Europe (2018) Healthcare Cost Savings of Calcium and Vitamin D Food Supplements in the European Union. Available at: http://www.foodsupplementseurope.org/sites/0023/ uploads/content/hccs-calcium-vitamin-d/fse-report-calcium-vitamin-d-f.pdf

 

En el área para profesionales de nuestra web existe una extensa biblioteca de contenidos que incluye diversas monografías enfocadas a las intervenciones nutricionales en la prevención de determinadas enfermedades.